El canadiense vivió un complicadísimo Gran Premio de casa y dejó otra de sus 'perlas' por el intercomunicador del equipo de Silverstone En todo el entuerto de Aston Martin y su complicadísimo inicio de curso 2026 hay medidores de la situación claros por la sinceridad con la que enarbolan su discurso. Si se hace memoria, la primera figura que señaló las dificultades de ese monoplaza que nació con expectación y focos como la Mamba Negra fue Lance Stroll. El canadiense, que también lo había estrenado en Barcelona, prácticamente señaló que sólo la decoración, por bonita, destacaba.
Y que lo demás preocupaba. Ese diagnóstico del hijo del dueño del equipo, el magnate Lawrence Stroll, se trasladó a la realidad. Una lectura que ha dejado de crecer con mensajes duros ante un AMR26 que sigue ofreciendo problemas. Quizá en Canadá respiró algo más porque Fernando Alonso lo metió en la SQ2 de la qualy sprint y se colocó 10º en la salida del domingo.
Pero hay otras alertas activadas de las dificultades que pasan como último o penúltimo monoplaza de la parrilla 2026 de la Fórmula 1. El piloto local fue el único Aston Martin que terminó las carreras de Canadá al ser 16º a una vuelta en el sprint y 15º a cuatro giros de Antonelli en el Gran Premio. Un balance muy pobre que pagó a través de su radio con varios mensajes... duros. "Termino la carrera por los mecánicos", lanzó en la parte final de carrera.
Su queja, que está al alcance de todos para ser escuchada, no se quedaba ahí. "Termino la carrera por los mecánicos... y Lawrence", añadió. Lawrence es su padre, el gran jefe del proyecto y valedor de toda la carrera deportiva del piloto. Una señal de la falta de competitividad y una batalla que nunca existió para el compañero de box de Fernando Alonso.
Que no tiene las lecturas duras de China ("es lo peor que he conducido"), pero sí vuelve a poner el foco en un concepto que no despega. Algo que no ocultan (ni pueden hacerlo). "No tenemos más ritmo en este momento, es nuestra posición", analizaba su ingeniero jefe en pista y portavoz habitual post Gran Premio, Mike Krack. Hay brotes verdes, en Mónaco Alonso adelantó que pueden ver esperanza, pero no será un camino de rosas.
O es lo que se sobreentiende de las declaraciones por radio de un Stroll cristalino. Quizá en Europa su discurso cambie.