En Tox, un pequeño pueblo perdido en el Occidente asturiano, Diego Fernández defiende en su restaurante Regueiro una cocina sobresaliente e inusual en estos lares que se inspira en sabores tailandeses, indios y mexicanos. Cocinero de gran talento, maneja con solvencia técnicas de aquí y allá, emplea más de 150 ingredientes en sus menús y pone en valor el maíz autóctono. Michelin le acaba de reconocer con una estrella, pero el viaje ya merecía (y mucho) la pena. Leer
El restaurante milagro en una aldea asturiana de menos de 100 habitantes
En Tox, un pequeño pueblo perdido en el Occidente asturiano, Diego Fernández defiende en su restaurante Regueiro una cocina sobresaliente e inusual en estos lares que se inspira en sabores tailandeses, indios y mexicanos. Cocinero de gran talento, maneja con solvencia técnicas de aquí y allá, emplea más de 150 ingredientes en sus menús y pone en valor el maíz autóctono. Michelin le acaba de reconocer con una estrella, pero el viaje ya merecía (y mucho) la pena. Leer
Fuente: Expansión .