Cómo cocinar el odio, receta
De las sagradas escrituras a nuestros días, el odio se ha servido fermentado en largos periodos de afrentas e inquina; frito y rebozado en chisporroteante desprecio; cocido o macerado al lado de las flatulentas legumbres del resentimiento, o simplemente salpimentado con una pizca de desdén Leer
De las sagradas escrituras a nuestros días, el odio se ha servido fermentado en largos periodos de afrentas e inquina; frito y rebozado en chisporroteante desprecio; cocido o macerado al lado de las flatulentas legumbres del resentimiento, o simplemente salpimentado con una pizca de desdén Leer
Fuente: Cultura // elmundo .