De la deuda de casi 800 millones con Hacienda a contar con una competición completamente saneada; de los titulares sobre compra de partidos a la erradicación de cualquier sospecha de amaño; de tolerar la presencia de ultras a liderar una lucha decidida para erradicar la violencia tanto dentro como fuera de los estadios y perseguir las actitudes racistas. El fútbol profesional en España, esa pasión inmutable, ese legado que vertebra familias y hasta las emociones del país entero, ha abordado transformaciones muy relevantes en los últimos años para convertirse en “un sector económico creíble” y también “un ejemplo” para la sociedad, asegura Víctor Martín, jefe del Gabinete de Presidencia de LALIGA, en esta entrevista en el espacio Hablan las marcan, con motivo del 50º aniversario de EL PAÍS. Control económico, venta centralizada de los derechos televisivos, fin de los amaños y lucha contra la violencia. Estas fueron las medidas que aplicó Javier Tebas cuando en 2013 asumió la presidencia de LALIGA y el que hizo que Martín, con una larga trayectoria dentro del fútbol, pasara de estar “avergonzado” por la gestión de este deporte a defender con orgullo su papel en la transmisión de valores y la transformación de la sociedad. “El impacto social, el impacto económico y el impacto emocional del fútbol es brutal”, afirma.

Víctor Martín (Vilviestre del Pinar, 1960) lleva tres décadas, casi toda una vida, dedicada a la gestión deportiva desde los despachos. Primero dirigiendo durante muchos años al CD Numancia, un histórico de nuestro fútbol donde siempre pregonó valores como la humildad y la honradez, y desde 2020 como jefe de Gabinete de Presidencia en las oficinas de LALIGA. “A mí el fútbol me ha cambiado absolutamente. Estoy convencido que el día que me vaya diré: Muchas gracias, señor fútbol”