José Luis Rodríguez Zapatero declaró durante casi tres horas el pasado miércoles ante el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama. El instructor llevaba un amplio guión con el orden por el que debía discurrir el interrogatorio, pero, antes de empezar a responder, el expresidente pidió “30 segundos”. “Deseo expresarle, señoría, en primer lugar, el agradecimiento por el aplazamiento de esta comparecencia. En segundo lugar, que siempre he tenido un firme convencimiento de que todos los ciudadanos somos iguales ante la ley en el Estado de derecho.
Y por último, decir que yo no he ejercido absolutamente ninguna influencia en el rescate de Plus Ultra y que toda mi actividad profesional ha sido conforme a la legalidad. Comenzaba así la primera comparecencia como investigado de un expresidente de Gobierno. El exdirigente socialista defendió su inocencia a lo largo de toda su declaración y cuestionó la premisa en la que se basa su imputación. Cuando el juez le hizo ver su “sospecha” de que los trabajos que hizo para su amigo Julio Martínez no eran de consultoría, sino “una tapadera” para recibir una comisión por su intervención en el rescate de la aerolínea, el expresidente se mostró vehemente.
“Lo reafirmo rotundamente: no tuve ninguna intervención. No hablé con nadie, absolutamente con nadie del sector público sobre el rescate de Plus Ultra. Eso es una verdad incuestionable. No habrá nadie que pueda decir lo contrario”, sostuvo Zapatero.
El expresidente negó también su participación en otro de los indicios clave que el juez le atribuye: la creación de una empresa offshore en Dubai que los investigadores creen que se planeó para desviar el dinero de una comisión del 1% que Julio Martínez había firmado por sus gestiones a favor del rescate de la aerolínea. Cuando el instructor le preguntó si había viajado alguna vez con Martínez Martínez a Dubai, el exdirigente socialista aseguró no recordarlo y, antes de que el juez mencionara el tema, advirtió: “Jamás en mi vida he oído hablar de una sociedad offshore”. Zapatero volvió a insistir en ese desconocimiento unos minutos después y aseguró que la afirmación de que él estuvo detrás de la supuesta constitución de esa empresa es “una de las cosas” que más le habían sorprendido al leer el auto de imputación. “Hasta límites insospechados. Porque decir que yo di directrices para la constitución de sociedades offshore... Yo no he hablado nunca en mi vida con nadie de una sociedad offshore y ni sé lo que es" Los investigadores creen que la creación de la empresa en Dubai se gestó en una comida en un restaurante de Madrid, Portonovo, que fue gestionada por la secretaria de Zapatero, Gertrudis Alcázar, quien envió al establecimiento a un escolta del expresidente para hacer una reserva para dos comensales.
Uno de ellos fue Julio Martínez, pero el instructor quiso salir de dudas sobre si el otro fue el propio Zapatero o Tomás Guerrero, un empresario conocido del expresidente y experto en el sector turístico para musulmanes. El exdirigente socialista aseguró no recordar si él estuvo en esa comida, ante lo que el juez se mostró sorprendido de que, tras ser imputado, no hubiera revisado ese dato en su agenda. “Sobre todo porque es un tema muy comprometido, en la medida en que una cosa es que por iniciativa propia hubieran comido Julio Martínez y Tomás Guerrero sin que interviniera su entorno. Pero es que aquí interviene Gertrudis para avisar a Julio Martínez y luego manda a su escolta para hacer la reserva.
Y al día siguiente Tomás Guerrero está informando de las gestiones para constituir una sociedad. Es llamativo”, advirtió el instructor. En otro momento del interrogatorio, el juez le recordó que los directivos de Plus Ultra le llamaban “pana Zapatero”, lo que, según el instructor, implica, “de forma bastante clara”, que el expresidente sí intervino en el rescate de la aerolínea. “Yo no puedo hacerme responsable de lo que digan terceros. Incluso alguno de los que habla ahí es personas a las que no conozco”, defendió el exdirigente socialista.
Durante el interrogatorio, el expresidente del Gobierno declinó también dar explicaciones sobre el origen de las “dichosas joyas” —en palabras de Calama— encontradas en la caja fuerte de su despacho y valoradas en 1,3 millones de euros: “No deseo prestar declaración [sobre ello] por el recurso que se ha presentado”, alegó Zapatero en referencia al escrito registrado por su abogado en el que reclamó, sin éxito, aplazar esa parte del interrogatorio. (Noticia en elaboración. Habrá actualización pronto)