Las hijas del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero se han convertido en uno de los ejes de la causa en la que la Audiencia Nacional le investiga como líder en la sombra de una organización criminal dedicada a vender su influencia. El juez del caso, José Luis Calama, las ha imputado este mismo jueves señalando a su empresa, Whathefav, “como centro de redistribución de flujos financieros”. Según las pesquisas, recibió más de 800.000 euros de dos compañías clave de este entramado denominado por sus protagonistas “boutique financiera”. Por eso, fue uno de los puntos neurálgicos del interrogatorio del pasado miércoles a Zapatero, que reconoció que las recomendó pero aseguró que lo hizo porque “trabajan bien”. De acuerdo con el audio de su declaración, al que ha tenido acceso EL PAÍS, el instructor puso la lupa en la relación comercial de Whathefav con Análisis Relevante, la empresa administrada por Julio Martínez Martínez ―el socio y amigo de Zapatero― para la que sus hijas Laura y Alba se encargaron de editar los informes de consultoría estratégica que él elaboraba de su “puño y letra” para los clientes.

De ella recibieron 239.755 euros. “No lo digo en términos negativos. Es padre y supongo que piensa, como todos los padres, en sus hijos”, arrancó el juez. “En este caso de sus hijas, y de alguna manera en la negociación que hace con el señor Martínez, dice que sus hijas tienen que intervenir en la maquetación y en todos estos temas de los informes. ¿Es así?”, le preguntó. “Es así. Yo le propuse al señor Julio Martínez, en su condición de empresario de Análisis Relevante (...), que podían mis hijas, con su agencia de Digital Comunicación, prestar una colaboración formal”, contestó.

Y a renglón seguido añadió: “En mi opinión trabajan bien”. Asimismo, hizo hincapié en que, “precisamente por ser quien son, nunca han concursado a una administración pública”. “Nunca han tenido un contrato con la administración pública. Podrían haberlo hecho”, enfatizó. Sentadas las bases del origen de ese nexo empresarial, el titular del Juzgado Central de Instrucción Número 4 quiso saber en qué consistía realmente el trabajo de las hijas de Zapatero para Análisis Relevante. El líder socialista detalló que los informes los elaboraba “conjuntamente” con Sergio Sánchez, uno de los socios fundadores de la consultora (al 25%), ex alto cargo del CNI y actual director de relaciones institucionales de Movistar+. “Contrastábamos las ideas, la redacción la hacía él, yo daba el visto bueno (...) y ese informe se remitía a Whathefav, y Whathefav lo remitía a los clientes (...), aparte de darle toda la parte de la infografía, de maquetación y demás”, describió.

A Calama le extrañó que, si la empresa de Laura y Alba Rodríguez Espinosa trabajaba para Análisis Relevante, enviara directamente estos dossieres al cliente final de la consultora. “Lo lógico sería remitirlo solo a Análisis Relevante y, posteriormente, Análisis Relevante a sus clientes”, comentó el magistrado, lo que propició que el expresidente matizara sus palabras, aclarando que, efectivamente, era Sergio Sánchez quien los enviaba a su destinatario final. En todo caso, restó importancia a este modus operandi recalcando que Whathefav cumplía “una función de apoyo en temas de marketing y de comunicación, incluso de disponibilidad de lo que es la tarea de Análisis Relevante”. El instructor también se interesó por los negocios de Whathefav con otra empresa bajo sospecha: Inteligencia Prospectiva. De esta segunda sociedad, la mercantil de las hijas de Zapatero ingresó 561.440 euros.

Y, a su vez, Análisis Relevante se embolsó 380.208 euros por sus informes para Inteligencia Prospectiva. Preguntado al respecto, el exjefe del Ejecutivo explicó que, en este caso, no hizo falta recomendación alguna porque sus hijas y los hijos de los dueños de Inteligencia Prospectiva, la “tercera generación” de los hermanos venezolanos Amaro Chacón, se conocían y quisieron colaborar. Zapatero contó que conocía a la familia y al grupo empresarial ―“dedicado al sector de los seguros, al sector del transporte, al sector inmobiliario, a una amplia gama”― desde hacía “mucho tiempo”. Los hijos, dijo, “son dos jóvenes emprendedores brillantes”. Calama también cuestionó el acercamiento de Inteligencia Prospectiva a Análisis Relevante, llegando a referirse a la empresa de los Amaro Chacón como “rara”. “Es una sociedad básicamente sin trabajadores”, que “no sabemos dónde está” su sede social y cuyos dueños están “ilocalizables”, subrayó.

Zapatero replicó que se había reunido con ellos “en innumerables ocasiones”, aunque precisó que no ha vuelto a tratar con ellos desde su imputación. “Me han consultado absolutamente todas las vertientes políticas y económicas, he viajado con ellos, he estado en reuniones con ellos. Es una intensa actividad que podremos exponer en su momento (...) Obviamente, el conocimiento que yo les aportaba podría servir desde Análisis Relevante”, justificó. A partir de ahí, sostuvo, los lazos de amistad entre sus hijas y los hijos de los Amaro Chacón hicieron el resto: “Ellos se conocían porque son de la misma edad y decidieron”. Una vez más, el instructor mostró su sorpresa por el hecho de que, dada la cercanía entre ambas familias, Zapatero no interviniera en ese negocio, “ni siquiera para revisar el tipo de relación que habían estipulado los hermanos (Amaro) Chacón con sus hijas”. “Es un contrato muy lucrativo. Estamos hablando de más de medio millón”, le previno.

“No, no, no. Los contratos de Whathefav son de Whathefav y yo no intervine absolutamente para nada en la relación que forjaron”, zanjó el exmandatario. Venezuela fue otro de los focos de interés de la declaración del expresidente. Zapatero relató que conocía a la entonces vicepresidenta y actual mandataria del país caribeño, Delcy Rodríguez, pero lo enmarcó en sus gestiones para “liberar muchos presos” o por “algún proceso electoral”. “Yo no he hecho negocios en Venezuela”, contestó tajante.

Pese a ello, Calama continuó por esa línea de interrogatorio. “Parece que los hermanos, en concreto Domingo Amaro Chacón, estaba buscando su intermediación para conseguir que una empresa china pudiera acceder a petróleo o un derivado del petróleo venezolano. Y dan a entender que usted puede intervenir con lo que llaman la dama, la señora Delcy Rodríguez”, le indicó. Zapatero reconoció que una empresa relacionada con el Gobierno chino le llegó a mandar una carta a su oficina ―documento que fue encontrado en los registros efectuados por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) el pasado mayo―, si bien aclaró que con esa misiva no hizo “absolutamente nada”. “Me mandan cartas de todo tipo pero yo no he tenido absolutamente nada que ver con ningún tema de petróleo, ni de gestión, ni de nada. Nunca. En mi vida”, apostilló.

No obstante, Calama insistió: “Lo que pasa es que, vamos a ver, una de las tesis es que el dinero que llega a sus hijas de Análisis Relevante pudiera tener relación con el posible tráfico de influencias que hiciera usted con las empresas chinas”. “No he tenido ninguna relación con ninguna empresa china (...) Mi actividad en China ha sido de conferencias”, respondió Zapatero.