Durante la primera mitad de esta d�cada, el tejido empresarial espa�ol ha tenido que hacer frente a una volatilidad constante, con eventos disruptivos que han exigido una respuesta �gil y que han impulsado la transformaci�n de procesos y operaciones. Despu�s de una crisis sanitaria global que paraliz� la actividad y rompi� las cadenas de suministro, as� como de la guerra en Ucrania, con su impacto en los precios de la energ�a y de las materias primas, nos situamos ahora ante el umbral de una nueva arquitectura internacional. La geopol�tica ha dejado de ser un factor externo y ha pasado a ocupar el centro de los consejos de administraci�n. Ya no basta con atender solo a las cuestiones de negocio tradicionales.

Ahora es obligatorio estar preparado ante los giros diplom�ticos y las tensiones entre los bloques econ�micos. Desde KPMG, percibimos esta realidad en nuestra labor diaria. Guiamos a nuestros clientes en su adaptaci�n a este ecosistema desafiante, donde resulta imperativo examinar cada eslab�n de la cadena de valor. Porque el �xito depende de un equilibrio preciso entre la reacci�n inmediata y la visi�n a largo plazo.

El panorama es impredecible. Las presiones geopol�ticas, comerciales, as� como el proteccionismo, evolucionan de forma convulsa. En este contexto, como firma de servicios profesionales, asumimos el compromiso de anticipar tendencias. Nuestra misi�n ha sido aportar seguridad para que las corporaciones operen con solvencia.

No es momento para el derrotismo, sino para un realismo audaz que convierta las crisis en una herramienta de gesti�n. Las reglas del intercambio global han cambiado para siempre. Las empresas deben reconfigurar su operativa y su pensamiento estrat�gico de inmediato. En medio de esta fricci�n, sin embargo, surgen ventanas de oportunidad.

Es el instante ideal para ganar en competitividad y optimizar procesos mediante la digitalizaci�n. El conflicto en Oriente Pr�ximo ha confirmado que riesgos antes coyunturales pasan a ser estructurales y, por esa raz�n, las empresas no solo deben hacer frente a los peligros inmediatos, sino tambi�n prepararse para escenarios m�s complejos. En este escenario de incertidumbre, la tecnolog�a emerge como una herramienta impulsora del cambio y una apuesta por el largo plazo. No es posible hablar de futuro sin abordar la inteligencia artificial, que se ha convertido en un nuevo motor de la competitividad.

La IA ha planteado una nueva econom�a, una triple transformaci�n: estrat�gica, operativa y cultural. Su integraci�n en los procesos de decisi�n permite a los l�deres empresariales anticiparse a los cambios, lo que les brinda una agilidad antes impensable. Su adopci�n, sin embargo, tiene que ir acompa�ada de inversiones en talento, uno de los activos clave dentro de cualquier organizaci�n. En KPMG, nuestros m�s de 6.400 trabajadores vienen recibiendo formaci�n en capacitaci�n y certificaci�n en IA. Nuestro objetivo es que en 2026 la cifra llegue a 135.000 horas para impulsar la calidad y la competitividad de nuestros servicios.

Sabemos que el gran reto de la IA no es solo implementarla, sino hacerlo de forma �tica, segura y con valor humano. Y por eso tambi�n desarrollamos los proyectos de IA en los que participamos con un enfoque exclusivo, bajo nuestro marco Trusted IA, que garantiza un uso seguro y confiable. El futuro pertenece a las organizaciones que entiendan que el devenir se construye anticipando tendencias, acogiendo nuevas tecnolog�as, reforzando al talento y siempre con una lectura l�cida de la geopol�tica. En KPMG, estamos convencidos de que en contextos como el actual se consolidan las empresas l�deres, que ser�n un referente en esta nueva era.

Puig acelera en el Ibex al cotizar con un descuento del 34% Ibercaja contempla compras de nicho para acelerar su crecimiento La Audiencia Nacional imputa a Cerd�n, la gerente del PSOE y Zarr�as en el 'caso Leire D�ez' Los coches chinos se hacen fuertes en Europa: BYD, MG, Chery y Geely adelantan a Tesla y atrapan el 10% del mercado