�Qu� significa "pareces m�s joven"? Ya no sabemos qu� caracter�sticas f�sicas son las propias de cada edad. Hollywood e Instagram han borrado sus fronteras Quiero que me lo digan, que me lo digan siempre.

Desde hace semanas me persigue un meme que insta a desechar como piropo la frase "no aparentas la edad que tienes". Resulta algo perverso ansiar un aspecto que no es el tuyo, cierto, pero cuando una ha crecido acostumbrada al examen ajeno -no arrastres los pies, ponte recta, sonr�e...- es dif�cil deconstruirse a esta edad. Sin embargo, el cumplido est� perdiendo su significado: ya no sabemos qu� caracter�sticas f�sicas son las propias de cada etapa. A los 30, 40 o 50 a�os, todo el mundo parece m�s joven y tiene la misma cara.

Al menos en Hollywood, en Instagram, en las revistas. El b�tox, la cirug�a est�tica y los filtros est�n borrando las fronteras que antes distingu�an a cada generaci�n. Lo pensaba viendo el �ltimo v�deo de Madonna: mujeres en sus 20 (Sabrina Carpenter, Odessa A'zion), 50 (Kate Moss) o incluso 60 (Debi Mazar, la mism�sima Madonna) se entrecruzan con rostros muy similares. Nadie dir�a que entre ellas hay d�cadas de diferencia.

En TikTok lo han bautizado como age blindness (algo as� como "desdibujamiento de la edad"). "Es una especie de dismorfia colectiva, ya nadie sabe muy bien c�mo deber�a verse una persona de determinada edad, incluida la propia", apunta la periodista de belleza Taryn Brooke. Recordemos que Gloria Swanson ten�a solo 51 cuando encarn� a la decadente Norma Desmond de Sunset Boulevard. Meryl Streep y Goldie Hawn estaban en la cuarentena cuando interpretaron a aquellas dos amigas que peleaban por un elixir de la juventud en La muerte os sienta tan bien.

Ahora es dif�cil ver en la pantalla c�mo envejece una actriz de 40 o 50 a�os. Al igual que nuestras madres sucumbieron a la cultura de la dieta en los 90, hoy hemos ca�do en la cultura del skincare, "un nuevo culto silencioso que da por hecho que las arrugas deben evitarse", nos dice Leticia Sala en Dame veneno que quiero vivir. "El b�tox me pone de muy buen humor. Durante el tiempo que me dura, me sube la autoestima.

No hay nada que lo iguale", explica a Sala su amiga T. (39 a�os, habitual de los pinchazos). Es como cualquier otra droga: con su euforia, su efecto pasajero, la dependencia. Es posible que yo tambi�n acabe enganchada al b�tox. No lo descarto, pero por ahora me conformo con el subid�n de "no aparentas tu edad".